Garfiel nació de una idea simple: una hamburguesa buena no necesita atajos. Molemos la carne el mismo día, tostamos el pan al momento y armamos cada pedido cuando llega, no antes.
Somos un equipo pequeño que cocina como en casa, pero con la disciplina de una parrilla profesional: temperatura exacta, tiempos cortos y productos de proveedores locales.